Mujeres urbanistas del siglo XX

El urbanismo occidental, durante el siglo XX estuvo marcado por grandes acontecimientos a nivel mundial, como fueron las consecuencias derivadas por la Primera y Segunda Guerra Mundial, la Gran Depresión y la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

La sociedad patriarcal de dicho periodo no permitió que la figura de la mujer urbanista estuviera igual de reconocida que la de los urbanistas varones. Quedando muchas de ellas en el auténtico anonimato, sin embargo, hubo varias urbanistas que consiguieron abrirse camino y cambiaron la forma de ver las ciudades.

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, desde OCAI queremos dar a conocer la labora de las urbanistas que marcaron el urbanismo occidental de este último siglo:

Catherine Bauer fue una planificadora urbana y defensora de la vivienda pública de Estados Unidos. Fue miembro de los «housers,» un grupo de planificadores que abogaban por la vivienda asequible para familias de bajos ingresos, lo que cambió radicalmente la práctica de la vivienda social y la ley en los Estados Unidos

 

Catherine se graduó como arquitecta en la Universidad de Cornell, y se fue a vivir a Nueva York. En ese momento las ciudades se encontraban en plena Gran Depresión. A raíz de esta situación comenzó a cuestionar los estándares de vivienda americanos inspirada por el éxito de las políticas sociales europeas y el surgimiento del modernismo arquitectónico. Es por este motivo que en 1934 publicó Modern Housing, un libro que realiza un análisis sobre la historia y evolución de la teoría de la vivienda, descripción densa y discusión de algunos de los logros europeos en materia de vivienda y planificación física y social en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Este generó una discusión provocativa de las aplicaciones y lecciones que los Estados Unidos podía y debía aprender de la experiencia europea. 

Comenzó a inclinarse hacia el activismo, diciendo que los subsidios del gobierno para la vivienda sólo se podían obtener a través de una legislación federal de vivienda. En Washington, colaboró con el proyecto de la Ley de Vivienda. Tras su aprobación en 1937, se estableció el primer programa de bajo alquiler de viviendas permanentes de este país, Bauer se desempeñó como Directora de Investigación e Información para la nueva Autoridad de Vivienda Pública de Estados Unidos y como asesora de numerosas agencias federales y locales. 

En 1950, Catherine Bauer dió clases como profesora en el departamento de Ciudad y Ordenación del Territorio de la Universidad, cargo que ocupó hasta su muerte. Además, fue consultora de las Naciones Unidas, sobre los problemas de vivienda en países en desarrollo, y se desempeñó como asesor del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, la Agencia de Vivienda y Finanzas Hogar y la Oficina del Censo. En 1964, colaboró principalmente con la Comisión Asesora del Gobernador de California en Problemas de vivienda.

Lotte Beese (Charlotte Beese), fue una arquitecta y urbanista de origen alemán que se formó en la Bauhaus y que en 1948 fue nombrada Directora de urbanismo de Róterdam donde proyectó, entre otros, el barrio de Pendrecht.

En Dresde entre 1926 a 1928 Beese se dedicó a la fotografía, y estudió entre los años 1926 y 1929 en la Bauhaus lo que marcó su vida futura, por la formación que recibió. Una vez fuera de la Bauhaus, Beese comenzó a trabajar en el estudio de Meyer y Wittwers.

En 1935 se instaló en Ámsterdam donde rápidamente se integró en los círculos de vanguardia incluyendo el grupo de redacción de las revistas 8 y Opbouw en las que Lotte escribió regularmente. En octubre de 1940 decide inscribirse en la Escuela de Arquitectura de Ámsterdam, tras finalizar los estudios se muda a Róterdam, y poco después inició su actividad en el Departamento de Urbanismo. En 1948 comienza el proyecto de Pendrecht a través del cual define el barrio como extensión de la ciudad y no como comunidad suburbial y aislada. Para ella el proyecto de ciudad era el resultado de una comunidad y no de un individuo, y que en todo caso el papel del urbanista o planificador es saber interpretarlo y adelantar las estrategias para que la sociedad se vea representada. Lotte Stam-Beese reconoce la gran diversidad de personas que habitan la ciudad, por lo que el barrio no les puede aislar como comunidad homogénea. 

Carmen Portinho fue una ingeniera civil, urbanista y feminista brasileña, pionera de la lucha por los derechos de la mujer en su país. Fue la primera mujer que se graduó como urbanista en Brasil y la tercera como ingeniera civil.Ingresó como ingeniera auxiliar a la Dirección de Obras y Vialidad de la prefectura del Distrito Federal, en ese entonces Río de Janeiro. 

En 1935 firmó el acta fundacional de la Sociedad de Arquitectos e Ingenieros de Río de Janeiro. En 1937 fue una de las fundadoras y primera presidente de la Asociación Brasileña de Ingenieras y Arquitectas. Fue la primera mujer brasileña en obtener el título de posgrado como urbanista. En 1945 logró una beca para viajar a Inglaterra e integrarse a los equipos de reconstrucción y remodelación de las ciudades inglesas bombardeadas durante la Segunda Guerra Mundial.

A propuesta de ella en 1947 se creó dentro de la prefectura el Departamento de Habitação Popular (Departamento de Vivienda Popular) del que fue su primera directora. Fue la ingeniera civil del proyecto y construcción del Conjunto Habitacional Prefeito Mendes de Morais – Pedregulho, en São Cristóvão, inaugurado a partir de los años 1950. Asumió la dirección ejecutiva adjunta del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro (MAM) en 1951, cargo que ocupó por más de quince años. 

Fue designada Ciudadana Carioca en 1966 por la Asamblea Legislativa del estado de la Guanabara. En 1967 la designaron directora de la primera escuela de diseño industrial de América Latina: la Escola Superior de Desenho Industrial (ESDI – Escuela Superior de Diseño Industrial). Estuvo al frente de la escuela por veinte años, hasta 1988, y siguió trabajando en ella hasta los 96 años de edad. 

Jane Jacobs fue una divulgadora científica, teórica del urbanismo y activista sociopolítica canadiense, nacida en Estados Unidos. Estudió en la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Columbia durante dos años y escribió varios artículos sobre el declive económico en Scranton. Alentada por este éxito, se convirtió en una escritora de la Office of War Information y luego en una reportera para Amerika, una publicación del Departamento de Estado​ para distribuirla en la Unión Soviética. 

Jacobs abandonó Amerika y ​comenzó a trabajar en expedientes sobre planificación urbana y «decadencia urbana». En 1954, fue elegida para cubrir un desarrollo en Filadelfia diseñado por Edmund Bacon. Aunque sus editores esperaban un informe positivo, Jacobs criticó el proyecto de Bacon, reaccionando contra la aparente falta de atención mostrada por los afroamericanos pobres que se vieron directamente afectados. 

En 1956, Jacobs pronunció una conferencia en la Universidad de Harvard, sustituyendo a Douglas Haskell del Architectural Forum. Se dirigió a los principales arquitectos, urbanistas e intelectuales hablando sobre el tema de East Harlem. Contrariamente a sus expectativas, la charla fue recibida con entusiasmo. Tras este discurso, Chadbourne Gilpatric, entonces director asociado de la División de Humanidades de la Fundación Rockefeller otorgó una subvención a Jacobs para producir un estudio crítico sobre urbanismo y vida urbana en Estados Unidos. 

En 1961, publicó el producto de su investigación: La muerte y la vida de las grandes ciudades de Estados Unidos. La obra sigue siendo uno de los libros más influyentes en la historia de la planificación urbanística estadounidense.​ En 1962 renunció a su puesto en Architectural Forum para convertirse en autora y donde comenzó su activismo más duro. Además de su actividad en la política local, fue una opositora notable de la Guerra de Vietnam y marchó al Pentágono en octubre de 1967. Criticó la construcción del World Trade Center como un desastre para el puerto de Manhattan y fue arrestada por incitar disturbios, daños y obstrucción a la administración pública por la rehabilitación de Greenwich Village y la autopista de LOMEX.

Tras el arresto, Jacobs se mudó a Canadá hasta su muerte en 2006. En 1980, ofreció una perspectiva urbanística sobre la soberanía de Quebec y también influyó en la planificación urbana de Vancouver. Jacobs ha sido llamada «la madre del vancouverismo»​ refiriéndose al uso de esa ciudad de su filosofía de «densidad bien hecha».